Lobo ¿estás?


Puerto Madryn, Argentina, 2007

Yo dibujo puentes para que me encuentres


Patagonia, Río Negro, 2007

¡Dame gas!


Copacabana, Bolivia, 2008

Un recuerdo con aromas


Tilcara, Jujuy, Argentina
Enero de 2009
Una brisa de especias de las alturas que me llega hoy, muy lejos, para refrescarme el alma en el monte...

Impresiones de Noviembre II -BOLIVIA-

El fin de semana pasado, con Rosa, mi nueva amiga viajera, nos fuimos a Tartagal desde Palmar Largo (Formosa) a dedo con una de las camionetas de la petrolera. Llegamos de noche y ahí nomás nos tomamos un taxi trucho a Pocitos, Bolivia, y luego otro hasta Yacuiba, donde pasamos la noche en un hotel confortable y barato después de tomarnos unas cervecitas Paceña. Ella va habitualmente a comprar ropa que revende en El Potrillo y cruzando el Pilcomayo en chalana, yo fui para salir un poco del monte, conocer lugares que no conocía y dormir una noche cómada en un hotel después de varias noches de calor, cortes de luz e invasión de insectos after rain... Fueron dos días en la vida que me devolvieron el alma, salí del país, la pasé bien, tomé muchos, muuuuuuchos jugos naturales en la calle (probé de tamarindo) y unas cuantas Paceñas; ¡hasta chicha morada tomé!! esa bebida que había probado en Perú, de maíz morado con limón, frente al Pacífico. De paso estuve en el otro extremo de mi querida Salta y me fui a bailar a un boliche en Tartagal, já. Todo salió muy bien porque a la salida del boliche enganchamos una camioneta de la petrolera de regreso a Palmar, volvimos durmiendo y con barro porque había llovido, si volvíamos un rato después no podríamos haber entrado porque la lluvia siguió... De Palmar a Potrillo le pedimos a una señora que nos lleve en su moto, así que éramos tres chicas en una cross... Muchas aventuras este mes, entre tanto, taaaaaaanto trabajo que tengo. Bolivia me encantó, es más limpia y ordenada de lo que me esperaba, y para la próxima vamos a ir a Tarija, Santa Cruz de la Sierra, y quién sabe donde más... Por mi lado, le debo un viaje a Paraguay a Rosa por el este, cruzando el río Paraguay en chalana... miren que cuando se cruzan dos formoseñas aventureras, vaqueanas y montaraces, una nacida sobre el Bermejo y la otra sobre el Pilcomayo, la combinación puede ser explosiva, ¡quién nos para! estén atentos, la aventura continuará en los montes formoseños y sus fronteras ribereñas llenas de contrabandistas...


Palmar Largo, esperando que nos lleven.


Tarotista en Yacuiba.


Ferias de Yacuiba.


En plena campaña se ve por un lado azul en apoyo a Evo, y verde en apoyo a la autonomía de Santa Cruz de las Sierras... Las fábricas de ropa y calzados que se venden aquí están en Santa Cruz y los vendedores comentaban que la mercadería no se estaba renovando por los paros y cortes que están habiendo por allá.



Jóvenes de Pocitos escuchando reggetón a todo volúmen en la vereda...

Mamasita boliviana en Pocitos, la forntera entre el Pocitos argentino y el Pocitos Boliviano, es idéntica a la que hay entre Perú y Ecuador, un puente lleno de feriantes, ni cuenta te das cuando estás en el otro país, ni papeles te piden...

¡Jugos de frutas por todas partes!!! Mmmhhh. Cada fruta rara...


¡Acá están, acá están!!! Por mucho tiempo había dejado de contar mis historias de viajes cuando salía a los bares con amigos en Resistencia porque cuando les dije que en Bolivia habían pochoclos de fideo mostacholi me trataron de loca y mentirosa, acá está la prueba para los cabeza de chorlito que no creen en las maravillas del mundo.


Coca por todas partes.








Tartagal, no estaba en nuestros planes pero fuimos a bailar a un boliche con cinco pistas con Rosa y su primo.

Impresiones de noviembre


Chinita y sus hermanos siempre me visitan y me piden que les saque fotos...



Conocí a Rosa justo cuando cumplía 27 años y me invitó a una expedición por los bañados del Pilcomayo en moto que, sin querer, duró dos días... Desde entonces estoy pensando en las ventajas de tener una moto para viajar, te podés meter en lugares increíbles donde un cuatro-ruedas nunca llegaría...




Todos los caminos conducen a Roma, me decía Rosa y me llevaba por los lugares más impresionantes que no imaginaba que existían en la aridez donde estoy viviendo, seguíamos sendas de bicis de pescadores wichís y motos de contrabandistas, donde hay agua se pone todo veeerde, yeaaah, después de vivir en un lugar tan árido nunca pensé que ver un poco de verde iba a darme tantas satisfacciones. Rosa es comerciante y aventurera, le hice dedo un día y tuve una aventura extraordinaria...



Los arenales son los más difíciles de pasar, esta chica está entrenada para un Dákar.


Yaca y Coco, en primer plano.


Tomando tererés con los "Yacas" y los "Cocos", como Rosa siempre los ve les dice: "hola, amigos", cuando llega a la playa... Contagiada con su entusiasmo nos quedamos ahí a hablarles un buen rato, a los gritos, ellos ni se movían... Habían más de cien gordos y enormes Yacas, creo que muy viejos por el tamaño, pero no daré las coordenadas porque rondan muchos cazadores furtivos que los asesinan por puro gusto, ni siquiera los comen o utilizan el cuero, simplemente les pegan tiros en las cabezas por ser tan tranquilos, mansos y amigables... Fue una de las experiencias cumbre de mi vida. Cuando se entere Rosa que publiqué estas fotos se va a enojar porque no quiere que ningún foráneo invada su tierra porque supone que sólo sería para perjudicarla como ya lo vienen haciendo...



¡Mi guía es una motoquera navegante! Dos paseros wichís nos dan una mano.


¡En la "chalana" por el Pilcomayo! Increíble... ojitos de yacarés nos espiaban desde el agua.



Motoquera, se hace camino al andar...


Túnel vegetal.

Palos borrachos vigilan un puesto transitorio para nómades en el monte...


Sachasandia, es una fruta con alto contenido de cianuro que usan los jóvenes enamorados wichís para suicidarse por amor...


Lagarto a la vista... See you later alegator, le dije.


Llueve, no podríamos seguir, ni volver, así que teníamos que buscar alojamiento por una noche...


Gauchito enlazando corderos en el corral...

Enlazada como una cabra por un gauchito...

No apto para vegetarianos... El gaucho que nos alojó carneó un cabrito.


Su mujer, Vilma, preparó una "chanfaina" para las visitantes, que es una especie de morcilla con la primera sangre del cordero y cebolla frita... Una comida típica del lugar. La probé, sí, es uno de los platos preferidos de Rosa, pero yo no andaría pidiendo chanfaina en un restaurante, fue una experiencia muy fuerte y única, especialmente porque vi todo el proceso. Pero bueno, ¡tenía hambre!


Paisano chulupí (o mejor dicho nivaclé) tomando mates en el puesto...


La lechuza que vigila la RN 86.


Gauchos chaqueños vienen copleando a lo lejos por la Ruta Nacional N°86...


Fui a conocer gauchos montaraces cerca de la frontera con Paraguay, traté de entender un poco mejor cómo era la vida de Fierro entre puestos, vaqueanos seminómades, fronteras y comunidades indígenas. Creo que me hice más o menos una idea, creo que hay gente que todavía vive como Martín Fierro en este país. El gauchito tan elegante de abajo 45 minutos vistiendo meticulosamente a su caballo, todo un arte ritual precioso; llevaba poncho rojo salteño, con la banda negra en honor a Güemes y pierneras de cuero para sortear las espinas del monte; estaba viajando, paró a esperar que pasara la lluvia en el mismo puesto en el que esperábamos Rosa y yo.
Arriba, los gauchos ya usan celular, y nos ayudan a hacer un fueguito pal' mate con leña mojada...



A finales de octubre fui un par de días a trabajar a una escuela secundaria pluriaño y seminómade wichí, se mueven con las crecidas del río Pilcomayo, fui a reemplazar a un docente. Inolvidable experiencia. Hasta la formación inicial y la despedida se hacían en rondas integradoras, nada de filas militares ni cantos patrios ni izamientos de banderas, todo más comunitario, a la salida nos pasaban la mano a los docentes uno por uno con mucha seguridad en el apretón y en la mirada a los ojos. Allí no hay baño, al baño "se va al monte". No hay edificio escolar, al ranchito del fondo lo presta la inglesia anglicana, las clases se dan bajo árboles centenarios de sombras muy frescas, entre balidos de cabras y viento norte que le hace volar el pizarrón al maestro de matemáticas a cada rato...

Una cartita desde el monte...

¡Hola!
("Amtena" en wichí)




Estas cosas veo a través de mi ventana... Foto de agosto pero que me gusta mucho.


Le verdad es que no es fácil llevar un blog desde el medio de la selva chaqueña, más fácil me resulta comunicarme por mails, así que acá copio y pego uno que escribí esta mañana con un poco de información local, para que no quede el sitio desactualizado.

La verdad es que nunca imaginé que iba a vivir en una comunidad indígena, no estaba en mis planes. Mi plan era terminar mi Licenciatura en Letras (en febrero 2010) y hacer un máster en profesora de E/LE (español lengua extranjera), ya sea en España si conseguía alguna beca o en Brasil, si encontraba algo. Estaba buscando un trabajo mientras terminaba mi carrera para poder viajar después, y surgió esto. La verdad es que la EIB me apasiona, y al mismo tiempo, estoy adquiriendo experiencia como profesora de ELE. Estoy muy contenta.


Camino a la "feria" de comerciantes bolivianos, jujeños y salteños; también hay paraguayos y algunos indígenas qom, nivaclé y ancianos chorote. Así que es un núcleo multicultural y multilingüístico perdido en el monte, hay hablantes de wichí, castellano, guaraní, quechua, nivaclé, chorote y toba; al menos esas son las lenguas que detectaron mis alumnos hasta ahora. Algunos vivieron en Paraguay, así que tuvieron contactos con el portugués, con profesores alemanes, con comunidades menonitas... También hay muchos anglicanos, por lo que la lengua materna inglesa tampoco es extraña en esta región. Una pacífica Babel.

Estoy en El Potrillo desde hace más de un mes, es una región muy pobre de la Argentina en la provincia de Formosa, el clima es muy hinóspito, muy duro, mucho calor, muy seco, mucho viento con tierra. Es un poco desértico, pero hay árboles y este tipo de vegetación en mi país se llama "monte chaqueño". Tengo 90 kilómetros de camino de tierra para llegar aquí desde la ruta principal, y se los recorre en 2 o 3 horas, así que no es tan fácil entrar y salir. Por suerte desde hace unos meses hay señal de teléfonos móviles y de internet inalámbrico, lo que ya es todo un avance porque aún hay problemas de cortes del agua y de la energía eléctrica durante algunas horas al día... No es fácil para mí sobrevivir por acá, pero la gente me gusta mucho.

Estación del tren fantasma que antes pasaba paralelo a la Ruta Nacional 81, en el último pueblo grande antes de internarme 90 kilómetros en la selva chaqueña donde estoy ahora.


Vivo en una pequeña habitación que le alquilo a un cacique, así que casi todos mis vecinos son wichís. También hay muchos criollos que vinieron a trabajar o que siempre vivieron por aquí, pero el 70% de mis alumnos son wichís.

Los wichís son personas muy alegres, se ríen mucho, son bastante pacíficos, me aceptaron rápidamente. Ellos son propietarios legalmente de su tierra, así que esa etapa de lucha política por la tierra como ocurre en otros lugares no existe, lo que hace que la vida sea más tranquila por acá. Pero en su cultura siguen siendo cazadores y recolectores, lo que recolectan en la actualidad son salarios sociales del estado. Así que no trabajan, no siembran, nada, y eso para mi mentalidad todavía es difícil de aceptar.

La lengua wichí tiene muchísima vitalidad y ellos se sienten muy orgullosos de su lengua, no hay problemas con eso, aunque sí es cierto que el contacto de lenguas hace que algunos términos se vayan desplazando por términos en español, y algunos maestros auxiliares bilingües me cuentan que incluso se empieza a usar la estructura del español para armar frases en wichí, cosa que les está preocupando, por eso quieren seguir trabajando en la estandarización del wichí.

¡Hasta la próxima!
Cecilia

PD: Quiero agregar mi acompañamiento mental, espiritual o telepático al pueblo qom de Chaco y al pueblo shuar de Ecuador que están pasando por momentos difíciles. Y también quiero saludar a mis nuevos amigos del pueblo kishwa otavalo de Ecuador ("imanalla mashis": cómo están compas) y a los amigos que trabajan con el pueblo mundurukú de la selva amazónica brasileña. Un gusto conocer tanta gente de mi América Profunda y bonita.

EIB Perú - Interculturalidad

Fundamentos para la Educación Intercultural Bilingüe quechua-castellano en Perú.

Ventana a mi comunidad - Kiliwas - Pérdida de lenguas

Otro material mejicano realizado en el contexto de la Educación Intercultural Bilingüe, en este caso un niño nos cuenta que su lengua kiliwas está en peligro de exinción. Sólo quedan 6 hablantes y poca gente interesada en aprenderla.

Ventana a mi Comunidad / Tseltales - Mi entorno

Un mini documental muy lindo sobre una comunidad de hablantes de Tseltales en México, realizado en el marco de la Educación Intercultural Bilingüe. La narradora es una niña que sorprende por su soltura.

"Serie de videos Ventana a mi Comunidad. Una producción de Videoservicios Profesionales SA de CV para la Coordinación General de Educación Intercultural y Bilingüe de la SEP, México."
http://ventana.ilce.edu.mx


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