11.1.08

Calama, sitio de paso...

Dunas camino a Calama, pleno desierto de Atacama...
Juan, Ruth y uno de sus tantos hijos...
Casi la misma foto pero conmigo y con sonrisa de "pajarete"...
Así son los barrios de Calama, casas de todos los colores que contrastan en el desierto y alegran la monotonía...

De San Pedro a Calama, sólo el desierto más inhóspito que vimos en esos días... Por Calama sólo estuvimos de paso, nos llevó una camioneta cubierta en la parte de atrás que nos dejó en la entrada de la ciudad, así que atravesarla costó algunas aventuras que valieron la pena. Como por ejemplo haber conocido a Ruth, dueña de un pequeño kiosko a las afueras de Calama que nos vendió queso y pan para unos sanguches, agua mineral a precio de desierto, y luego le caímos tan bien que nos hizo degustar una bebida típica del valle de donde proviene, un poco más al sur, algo delicioso como un licor de uva llamado "pajarete". También nos regaló unos jugos Watt's de piña riquísimos de los que me volví fanática mientras crucé Chile, y unos heladitos por haberla ayudado a cargar con unos cajones de gaseosa. Juan jugó un rato a la pelota con su hijito, así que haber vivido tantas cosas en tan poco tiempo valió la pena tomar estas fotos de Calama con nuestros amigos del camino...
Calama es una ciudad minera poblada de gente foránea que anda como de paso para juntar dinero, y luego se quedan más años de lo que habían planeado y ese desajuste se nota en la urbanización, ya que todo parece como construido de manera transitoria, algunas casas ni siquiera plantan un árbol, ni una flor... Esas cosas me angustian un poco, me hacen extrañar lo verde y me doy cuenta que el cultivo de lo verde, tal como lo indica el recorrido etimológico, tiene que ver más con lo cultural que con las condiciones ambientales... Yo no podría vivir sin una hojita cerca de mi ventana... Pero hay gente que le da igual; son contrastes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un saludo desde Antofagasta.

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