12.1.08

A dedo de Chuquicamata a Tocopilla


Juan y Pablo, el camionero santiaguino que nos cayó muy bien...

Ingenieros de Tocopilla nos llevan a ver el Pacífico por primera vez en su pueblo, se muestran modestos y nos aseguran qu eno se parece a Puerto Madero... Menos mal, pensé. Al fondo, a penas, ya se ve el océano...
El Pacífico bajando a Tocopilla en picada desde más de 2 mil metros snm.


Volviendo a la ruta no tardó en parar un camión que nos dejaría en un cruce en medio del desierto, como suele ocurrir en esa zona. Este camionero también era muy simpático, Pablo, el primer chileno, también nos contó muchísimas anécdotas hablando a mil por hora como suelen hacer los chilenos. Nos regaló una estampita de la virgen protectora de los camioneros para que nos cuidara en el camino, y ese gesto fue suficiente para convencerme de que viajar para conocer gente de esa manera, logrando entablar vínculos, realmente no tiene precio...
En el cruce bajamos las mochilas con las almas oprimidas por la soledad del desierto, y antes de acomodarnos en nuestras típicas poses dedísticas que hay que cumplir sí o sí porque sino Juan se enoja: mochilas puestas de tal y tal manera, sonrisas gigantes, y otras cosas que yo ya descarté por desestructurada y porque me parecía muy de fantasía, como hacer dedo abrazados, jeje, me sentía un personaje un poco irreal... Así fue que paró una pareja de ingenieros de minas que nos llevaron hasta Tocopilla y nos informaron un poco más sobre cosas que no sabíamos, como que el terremoto había cortado la ruta 1 de la costa por la que pensábamos subir hasta Iquique... De todas maneras decidimos seguir el envión hasta Tocopilla, un poco hartos de desierto, ansiosos por ver el Pacífico, y así fue...

No hay comentarios: