7.1.08

Salta: en la casa-albergue de animales y mochileros de María y Vita...



En casa de estas interesantes mujeres latinoamericanas, la pasábamos tan entretenidos conversando que casi ni nos acordábamos de sacar fotos! Algunos días, cuando andamos por las rutas andinas hambrientos, cansados de comer porquerías, o llegamos cansados a una ciudad sin saber dónde reposaremos las espaldas cansadas, extrañamos tanto a Vita... También la olla azul grande de mi mamá, que según Juan, cada vez que se abre nos muestra una sorpresa de papas con carne. Vita, prediciendo que todo esto nos iba a pasar, nos hizo los mejores platos y nos atendió de maravillas antes de arrancar hacia el desierto y las montañas de galletitas y sanguches de queso y picadillo con camioneros a los que les gusta compartir lo que tienen... A la vuelta, prometimos pasar a probar su budín inglés ;) Vita andaba un poco tristona, creo que nuestra visita la reanimó, así que a la vuelta esperamos que ese impulso no haya decaido :)

Vita contando sus historias con su vestido blanco típico de Paraguay, de donde eran sus padres...Juan actualiza su diario cada vez que puede, yo no lo puedo hacer, no tengo disciplina, ni me dan ganas con tantas cosas alrededor, y cuando tengo tiempo leo un libro... Yo me conecto con el teclado para redactar, la era de la lapicera ya terminó para mí, jé.
Detrás duermen en su trono un par de la docena de animales (entre gatos, perros y tortugas) que viven en esta casa...Vita, Juan y María... Abajo Rayuela, el libro de Dani que ahora se animó a leer María, que lo compró usado y que tiene el comentario de su primer dueño y lector fechado en los años '70, donde recomienda que no lo lean por pésimo, creo que decía que era el peor libro de su vida, si supiera que ese libro nos acercó a Juan y a mí, aunque no lo volvería a leer por placer, pero sí por obligación, el año que viene me lo van a dar en una materia de la facu...


Algunos de los tantos animales de María y Vita...

Las primas salteñas de Manuelita, la de Peguajó, la que un día se escapó y nadie supo donde fue...



El día de la presentación del libro de Juan, llovió y granizó tanto en Salta que María no podía ir a trabajar y la casa de Vita se inundó, antes de ir al bar donde Juan me esperaba (y sorpresivamente también Fede), el cielo me dio unos piedrazos en la cabeza, no sé por qué, y ayudé a Vita a desagotar con fuentes y baldes su casa... Me recordaba a los viejos tiempos en que vivíamos en un pueblito, Palma Sola, y nuestra casa se inundaba como Venecia...

Tanto hielo, parece que hubiera nevado...

María con su larga cabellera bajo la lluvia parece una estampa japonesa con su paraguas de colores... Si la hubieran visto los impresionistas seguro se enamoraban de esta imagen y hacían varios cuadros...

3 comentarios:

Fran dijo...

Eyy sigan asi!!! Que su viaje continue de maravillas.
Tienen que volver por Salta, tengo que adquirir otro libro, ya que el mio se fue para España. Ira a parar a la manos de alguien que lo va a aprovechar muy bien. Asi que necesito otro para mi, para cuando lo quiera releer o recomendar.
Saludos a los dos!!!

fede dijo...

hola como estas me re gusto su viaje. lei q tu vivias en un pueblito llamado palma sola. supongo q te refieres a palma sola de formosa. yo soy de palma sola pero en jujuy. les mando un saludo q anden bien chao

Cecilia Hauff dijo...

Hola Fede! sí, viví en Palma Sola, Formosa, muchos años, pero nací en otro pueblo formoseño... igual mi infancia se quedó entre las palmas ;) gracias por el comentario!