30.1.08

Último tramo del camino a Same y búsqueda detectivesca de unos amigos de un amigo...

10- Después de armar la carpa, en la puerta recibimos la visita de este amigo-cangrejo que pasaba por ahí un poco desorientado, al otro día descubriríamos que la playa estaba llena de esos crustáceos de todos los tamaños que salían despavoridos a sus encondites a medida que avanzábammos por la playa.
9- Finalmente, ¡eran los de la creperie! Ahí vivían Fred y Graciela y les dimos una sorpresa por falta d emedios de comnicación, sabían que pasaríamso por ahí pero no cuándo... Nos despedimos de Toño, lástima que no pudimos sacarnos una foto con él y no lo volvimos a encontrar... Pero sí nos encontramos con la sorpresa de que Graciela, como buena argentina, ¡estaba haciendo empanadas! Nos recibieron muy alegres y nos dejaron acampar en el patio de su casa (con puertita a la playa). Los padres de Fred, de Lyon, estaban de visita, así que hablamos en francés. También estaban los tres hijos de nuestros amigos. Fue muy agradable copartir con ellos, conversamos entretenidamente un buen rato y después nos fuimos a dormir...
8- Antonio nos llevó a ver a la encargada de un hotel que podía ser una de las opciones, la señora salió del sitio con varios policías y su loro en el hombro, por lo que nos detuvimos a sacarnos unas fotitos con el loro negro, nunca había visto uno de ese color, en Formosa hay puros verdes... Ella no los conocía pero podía ayudarnos permitiéndonos bajar las mochilas en su hotel para seguir la búsqueda más livianos... Y así fue. Quedaba ir a ver a los de la crêperie... 7- Fuimos preguntando de persona en persona hasta llegar a Antonio, un chico que encontramos en la playa que decidió acompañarnos y nos llevó primero con un amigo que estaba a cargo de un hotel muy lujoso y que hablaba muy lento, no sé si estaba drogado o qué, pero nos decía que dejemos las mochilas y nos tiremos en la pileta de su hotel... Preferimos seguir la búsqueda, y Toño nos llevó hasta la casa de otro amigo, Abraham, que estaba escuchando Bachatas (la música que más se escucha en este país) y con gusto se puso a ayudarnos, le íbamos tirando datos, ellos tiraban opciones, las analizaban, y no lograban decifrar quiénes eran nuestros contactos a pesar de que el pueblo era pequeño y más o menos todos se conocían... Así nos enteramos que entre la gente que vive en Same y que trabaja con turistas hay polacos, chilenos, argentinos, griegos, colombianos, pero no dábamso con nuestro francés... Es que no recordamos el dato de que hacían crêpes... Hasta que al hombre se le ocurrió cuando le dijios que cada tanto trabajaban jóvenes viajeros con ellos y nos dijo, ahhhhh, deben ser los de la crêperie... Y Toño nos iba a acompañar a ver ese lugar y otros del camino... Gracias Abraham, si no los encontramos tal vez te pediríamos para acampar en tu patio por tu buena onda...
6- Nos bajamos en Same donde Diego, un amigo de Salta, nos había contactado con unas personas muy simpáticas. Graciela y Fred, ella jujeña y él francés, tienen una crêperie frente a la playa en Same, y Diego y Mariel habían ido a trabajar como muchos otros viajeros que pasan por ahí un verano. Nosotros sólo pasamos una noche, pero fue suficiente para descubrir a una familia muy particular... La sopresa al bajar a Same fue encontrarnos con muchos negros en las calles, y ningún puesto de internet donde buscar el número de teléfono que nos habían enviado estas personas... Así que empezamos una investigación por todo el pueblo con sólo sus nombres y la referencia de que Fredy era francés. Pero no fue tan sencillo encontrarlos...
5- Estos son los típicos carteles que cada tanto aparecen en las rutas ecuatorianas anunciando las Vías del Pacífico. Hasta este cruce llegó nuestro dedo y como el tránsito estaba muerto y la noche caía, tomamos el primer colectivo a Same que ya no quedaba lejos...
4- Otro pueblo del camino, la gente subiendo a un colectivo interurbano y al fondo, me llamó la atención, una carnicería típica de estos pueblos, con la carne al aire libre, cosa Argentina también se ve en algunos pueblitos formoseños.

3- Niños al borde de la ruta, el de arriba arrastra un juguete casero, un recipiente con tierra, un camioncito conteiner creado por él... La de abajo esconde algo bajo su remera...

2- Pueblitos del camino por los que pasamos sin detenernos, pero cuya vida se podía percibir al borde de la ruta... Los tonos de pieles se mezclan entre niños rubios, negros, indígenas, mestizos, criollos y zambos. Una riqueza étnica impresionante.

1-Este es el mapa de Ecuador (hacer click para ampliar la imagen) donde marqué con puntos rojos el recorrido de este día, desde la hermosa playa de Canoa hasta otra hermosa playa, la de Same, donde nos dimos chapuzones de agua tibia y olas gigantes en el Pacífico...


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