18.6.08

Cacerolazo del 16 de junio en Resistencia

Anoche, lunes 16 de junio, mucha gente salió a manifestarse a favor de un campo de límites conceptualmente indefinido por la mayoría de la gente que se pone vaquitas en el Msn o escarapelas para ir a la facultad o al trabajo.
Con Fede, un amigo latinoamericano --, salimos a indagar qué tanto sabían estas personas sobre el tema porque a los dos nos había llamado la atención la desinformación, la falta de actitud reflexiva y la repetición de 2 o 3 frases como bandera de parte de muchos jóvenes -por lo menos- que conocemos...
Lo que en realidad más me preocupaba de todo esto era que se homogeneizara al campo en una sola masa amorfa porque yo soy una chica campestre, de provincia, nacida y crecida en diferentes pueblos, que viví en ciudades pequeñas, etc, y podría definir al menos tres tipos de campo que conozco, no un sólo "campo", y eso es lo que más me inquieta. Me pone los pelos de punta que la gente repita muchas cosas sin preguntarse nada así mismos, que no tenga argumentos a la hora de responder preguntas sobre lo que supuestamente es su ideología que tratan de ponerla a la vista como firme y segura. Lo que me intriga es la poca capacidad de generar opinión propia que se cultiva desde la masificación de los medios y la manipulación de la información. Mejor pensar dos veces cada cosa, y hasta tres, antes de reaccionar porque a lo mejor, si lo hacemos, no nos pondríamos escarapelas o dudaríamos de estar a favor o en contra de algo con firmeza tan rotunda.
No me refiero a nada en especial, sino a todo. No voy a defender en mi blog ni en la calle al gobierno porque muchas cosas no me gustan y no me convencen. Pero estoy a favor de seguir buscando la mejor manera de cuidar el medio ambiente y de ser solidarios con los sectores más sufridos para que haya menos injusticia social. Y me parece que la mejor manera de lograr esto es exhortando a todos a que piensen por sí mismos, a que sean razonables, a que duden ante cualquier discurso que quieran inyectarles directamente en la lengua sin pasar primero por el cerebro, que duden hasta morir si hace falta -porque nunca tendremos la Verdad ni la certeza de nada-, pero que no se traguen todo sin ser masticado así se enreden en sus propios pensamientos hasta quedar atrapados, por lo menos que sea su propia soga la que los atrape y no la que hiló otro cualquiera. Eso es lo que más me avergüenza de este país, más allá de la soberbia que se está mostrando de manera tan explícita que parece pornografía.
Más que el tema campo, lo que interesa en esta búsqueda sin puerto firme es poner a la gente común y al azar en la situación de responder a preguntas concretas, hacerlos dudar, hacerlos darse cuenta que no saben bien por qué están golpeando cacerolas o votando a favor de leyes de retenciones. Que no se levanten como zombies de delante de sus televisores porque escucharon "patria" y cacerolas como cuando ganamos un partido de fútbol, esto no es entretenimiento para las masas, esto es más serio, mejor nos juntemos en la plaza a debatir qué opina cada uno, qué sabe cada uno sobre el tema, qué propuestas hay, esto no es un carnaval, para festejar hay otras fechas, otros ambientes.
De todos modos, muchas de las respuestas recolectadas tenían muy mala calidad de sonido y tuvieron que ser descartadas... Esto no es una buena muestra, pero intentamos ser neutrales para dejarlos hablar, es sólo un ensayo, el primero.
A veces me convence más la gente que duda cuando quiere decirte de qué lado está, que la gente que afirma sin pensar en el significado de sus palabras como si estuviera rezando el credo.


cacerolazo en Resi...

5 comentarios:

Maxi Paesani dijo...

Totalmente de acuerdo. Menos mal que todavía queda gente que se para a pensar un poco.

Maxi Paesani dijo...

100% de acuerdo. Me alegro de que todavía quede gente pensante, y no autómatas programados por la tele. Un abrazo.

Marcos dijo...

Muy de acuerdo con lo publicado. Soy un estudiante formoseño en Buenos Aires, y fui testigo que ni la mitad de las personas sabia porque estaban haciendo ruido. No me avive en grabar las respuestas, pero una de las mas absurdas fue el de una señora que estaba golpeando un semaforo: "Yo no opino, no discuto" me respondio la señora muy educadamente. Te mando un abrazo y un gusto en conocer tu blog.!

Cecilia Hauff dijo...

Gracias

Lucas Silvestri dijo...

Hola Cecilia, recién doy con tu blog buscando música del coro chelaalapí. mirá que pasó ya casi un año de ese hecho, yo todavía lo recuerdo con angustia, un par de horas antes estaba con unas amigas en el edificio insssep, en la 9 de Julio y eran-literalmente- tan solo un par de viejas las que hacían ruido con sus cacerolas. Digo angustia porque entre tantas cosas que perdimos en ese momento, fue la capacidad de dialogar, y si no se dialoga, no se puede pensar sobre algo que no se dice, no se puede tampoco poner en juego el ejercicio del pensamiento si nos quedamos tan solo con nuestras propias ideas. Estábamos, y seguimos estando lejos del pensamiento crítico. Pero me gustaría darle una vuelta más de rosca a eso, te diría que colectivamente debemos buscar pensarnos,y si algo colisionó en ese conflicto fueron muchas de nuestras representaciones, muchas de nuestras concepciones: lo que pensamos de la política, del campo, del gobierno, de las clases dominantes, de los sectores más vulnerables de la sociedad. Y pensar críticamente no consiste solo en no comerse un buzón de manera acrítica, sino reconocer los discursos sociales y ver como interactuamos con ellos.
Que aprendizaje hicimos de ese conflicto? que pensamos hoy de los medios de comunicación que forman la mentalidad de los ciudadanos? Qué pasó después?
Seguí escribiendo, me parecen muy interesantes tus reflexiones.

Lucas (también estudiantes de Humanidades).